jueves, 4 de octubre de 2007

SOBRE LA MUERTE

Dijo el poeta García Lorca un día: “La muerte es la piedra donde los sueños gimen”

Miguel de Cervantes pensaba: “Lo mas parecido a la muerte, es el sueño”

Margarite Yurcenar: “Los que morimos jóvenes, somos los mas amados de Dios”

Yukio Mishima: “La muerte de un joven, es un instante de extrema armonía en el Universo”

Gustavo Adolfo Becker escribió: “Dios mío, que solos se quedan los muertos”


EL MOMENTO DE LA TRANSICIÓN


Me contaron un día, algo que yo ignoraba, pero que presentía. Después del dolor. Viene un inefable e indescriptible mundo, que contiene en su interior tantos y tan extraños y oscuros laberintos, y pasadizos por los cuales aun no hemos pasado. Asemejan las aguas de un río eterno y revuelto, que arrasa todo recuerdo en forma rauda y violenta. Y luego en su cascada sucumbimos en un inefable instante, con esa indescriptible elegancia, suavidad y belleza ,con la que un pañuelo de seda se desliza por la superficie de una mesa de Caoba pulida hasta la oscura e incierta lejanía del suelo.





ISILO

05/01/2000

domingo, 30 de septiembre de 2007

CHEPINNA

La nostalgia me hace añorar los tiempos idos, los recuerdos de mi infancia, los recuerdos cuando niño, los recuerdos de mi barrio, de casitas uniformes, todas de rojos techos, algunas con flores en sus balcones. Todas con chicos traviesos. Como añoro los chicos de mi barrio de caritas sucias y calzones largos,algunos con zapatos rotos, otros con narices sucias, los recuerdo ahora como soldaditos de juguete marchando de prisa, con una honda en la mano, un trompo en el bolsillo, bajo el brazo el cometa azul de los sueños, y en rostro una picara sonrisa. Recuerdo a la catira Chepinna, carita pecosa, ojos verdes jade, mirada felina. De largos vestidos y botas de varón, la recuerdo ahora, la estoy viendo ahora, la estoy soñando ahora, cuando acostados sobre la hierba de la colina, mirando las nubes, con ilusión de niña y un beso, como un sello, me juro eterno amor. Volví esa tarde, convertido en un caballero cruzado. Como Quijote cualquiera, un poco asustado, hablando de la libertad de poder reír, de poder amar, de poder soñar. Es por eso que todavía hoy, en algún rincón de mi corazón, hay un sentimiento esperando por ti.

Dedicado a:

Josefina Roades

Isilo 13/7/2000